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Diario de viaje

Diario de viaje I: de Ezeiza a Madrid

Si bien en el verano resulta casi inevitable no engriparse, gracias a tener que entrar y salir constantemente de lugares donde se pasa del calor extremo al frío salvador del aire acondicionado, desplazarse en un día caluroso por los pasillos del aeropuerto Ministro Pistarini rumbo a la puerta de embarque del avión, con una valija de mano, un bolso portanotebook armado hasta los dientes, una bolsa con cuatro libros y un camperón, no tiene comparación: hace que transpires más que jugar un picado a las cuatro de la tarde en una canchita con techo de chapa de Santiago del Estero.

¿Qué es lo que pasa, entonces? Sucede, que cuando creés haber visto la luz y dejaste atrás manoseos de ¿seguridad? aeroportuaria (que despachaban con una velocidad supersónica a todos), y a la dama encargada de sellarte el pasaporte, vas a la puerta mirando el reloj constantemente, te acercás y pensás, transpirado por todo el trajeteo: “Ya está. Ahora llego al avión y me relajo”. Pero no, llegás y el aire acondicionado pega más fuerte que piña de Mike Tyson, que, dicho sea de paso, también apareció en parte de las casi 12 horas de vuelo. Entonces, todo el calor que podías llegar a tener se extingue, pero pasás a temblequear, carraspear, y todos otros verbos terminados en ar. Por suerte, al rato lo regulan y bajan las revoluciones, del aire y las personales.

LLEGAMOS ADENTRO, POR FIN. El Airbus A330 de Air Europa.

El momento de tener que subir al avión, después de la sonrisa Colgate de bienvenida de las azafatas, e intentar ubicar el asiento con las valijas de mano transportadas a través de un minúsculo pasillo, es, imagínese estimado lector, como circular por la General Paz y que un auto, de esos con conductores molestos, se lo quiera sacar de encima haciéndole luces. No hay otra. Siempre pasa lo mismo. Están ahí, al acecho. Te respiran en la nuca, y lo hacen fuerte para mostrarte su disconformidad. Son ellos: los pasajeros apurados.

Una vez guardado todo de alguna forma y donde quedó lugar, llamativamente Air Europa en sus compartimentos no tiene mucho espacio en comparación con Aerolíneas Argentinas, llegó el momento del toqueteo general, es decir, relojear todo lo que haya sido preparado para nosotros, los pasajeros. Y ahi aparecen todo tipo de publicaciones interesantes para nosotros, ávidos de lectura. Que el club de vinos, que el catálogo que te vende perfumes de primera, que la revista de la aerolínea, que el folleto que te muestra al avion plácidamente en el agua para que puedas salir (?), etc. Todo muy lindo hasta que llega el momento de utilizar, por primera vez en mi breve historia viajera, la pantallita individual para ver con qué nos deleitarán durante las interminables horas volando. Una película con Sandra Bullock, una comedia de solteros donde aparece un claramente necesitado de tarasca ex boxeador Tyson y su tigre-mascota, etc. En fin, tranqui. Pero hete aquí que podías ver pero no oír. Para poder beber del exilir del sonido y disfrutar del cine y música, había que gatillar 3 euros por unos auriculares con patas especiales, que terminaron siendo de lo más parecido a los Aima, Panasouic, Sorny y tantas otras marcas pintorescas que se consiguen en cualquier parte de la República Argentina.

El aeropuerto de Madrid-Barajas.

Y así entonces, entre gente apurada intentando hacer entrar el equipaje de mano en los compartimentos a pura presión, salimos, y doce horas después, en un vuelo tranqui, aunque con una interesante cantidad de turbulencias, arribamos a la ciudad, que me estaba esperando con -1º para darme la bienvenida y regalarme un leve resfriado, pero de los disfrutables.

Bienvenidos a Madrid, amigos lectores, esta semana habrá novedades interesantes…

Comentarios

3 comentarios para “Diario de viaje I: de Ezeiza a Madrid”

  1. Primero, pasala genial y ojala que todo lo que llevas propuesto se cumple, y en segundo lugar, esperamos tu vuelta para hacer un terrible asado en casa! Un abrazo!

    Publicado por Xavier | Febrero 13, 2010, 12:59 am
  2. Te deseo todo lo mejor… éxitos… y que puedas lograr todo lo que te propusiste en este maravilloso viaje.

    Besos

    Publicado por Ivys | Febrero 13, 2010, 12:36 pm
  3. Qué buen comentario!! muy ilustrativo! la verdad, nunca viajé en avión y tengo entre mis tímidos planes visitar a amigos en europa (además de recorrerla) a fin del próximo año… no sé cómo llegué a tu sitio, pero me engancharon algunos títulos y esta idea de tener tu propio espacio para escribir sobre lo que quieras y como quieras. Yo también soy periodista, trabajo en y soy de Rosario. nice to meet you.

    Publicado por Luciana | Febrero 19, 2010, 8:28 pm

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