No es necesario que la época sea de elecciones, pero ahí están, acompañándonos desde hace tiempo. Llegan regularmente a tu casa, los podés ver por la calle, o inclusive en el gigante y lujoso Mercedes Benz con chofer, o similar, que utilizamos a diario, ése que se llama colectivo. Tiempo atrás, una publicidad de Sprite decía que la imagen no era nada, pero, a la hora de hacer política, más bien importa, y mucho.
Imagen pública: 1. f. Conjunto de rasgos que caracterizan ante la sociedad a una persona o entidad.
Como si fuera necesario introducirle a la gente en la cabeza las “bondades” del todopoderoso Estado, desde hace tiempo empecé a observar (y creo que muchos lo hemos hecho) en detalle cada mensaje subsidiario que nos envían desde el poder nacional. Por eso, decidí recolectar todo lo que fui encontrando, postearlo acá y disparar preguntas: ¿cuál es la necesidad de todo esto? ¿Demostrar la generosidad que el Estado brinda con el dinero de todos? ¿Avisarnos de que si ellos no hacen eso el precio aumenta? ¿Alertarnos de que cuando decidan no subsidiar aumentará? Si el dinero es público, ¿no es el mismo dinero de los usuarios el que subsidia sus consumos? Todo tiene que ver con la imagen, querido amigo.
Varios son los interrogantes, pero, veamos el bombardeo que recibimos como usuarios.
CASO 1: METROGAS
Si bien aparece un gigantesco mensaje que abarca de izquierda a derecha la boleta y cita la leyenda “CONSUMO CON SUBSIDIO DEL ESTADO NACIONAL”, la palabra subsidio “sólo” aparece dos veces. El descuento, en el caso de Metrogas, resultó ser de $5,77 pesos.
CASO 2: EDESUR
En este caso, la palabra mágica figura seis veces en la factura de la electricidad, que viene con un descuento de $14. Me vuelvo a preguntar, ¿cuál es la necesidad de ésto?
CASO 3: EL SUBTE
El transporte público bajo tierra tampoco quedó excento. Si no te diste cuenta aún, cuando girás el billete, donde antes sólo figuraba el día y la hora que entraste al andén, ahora también te cuentan que nuestro viaje está bancado por los aportes del estado. Ergo, parte del dinero que aportamos vía impuestos.
CASO 4: EL COLECTIVO Y EL BOLETO
Si durante mucho tiempo fuimos testigos de que cada vez los boletos de los colectivos se hacían más ínfimos con el objetivo de ahorrar dinero economizando papel, eso ahora ya no importa: hay una línea exclusiva dedicada las seis palabras que te indican que el boleto que pagás cuesta eso gracias al magnánimo Estado. Pero, no sólo el querido boleto ha sido víctima de esta lluvia informativa. Los laterales del colectivo y el interior, también.
No es época de elecciones, pero ahí están. Recordándote que el dinero estatal financia tu placentero viaje, tu constante suministro eléctrico o el gas que usás para cocinar.
No es época de elecciones. No importa, te lo recuerdan igual.
BONUS TRACK:
¿Por qué el motivo de la obra, que es lo importante, está ínfimamente colocado y el nombre de la presidente figura GIGANTE en un cartel que debería indicar de qué se trata?
Cuánto importa la imagen, ¿no?













Fran, se están atajando porque saben que se viene un aumento. Somos un país que no produce la cantidad de petróleo, gas y otros tipos de energía que necesita, pero a la vez tenemos precios finales irrisorios (comparados con otros países del mundo). Preferimos importar subsidiando antes que generar fuentes de energía locales (alentando la inversión y creando fuentes de trabajo genuinas), aunque eso suponga un aumento en los costos (algo que inevitablemente va a suceder).
[...] This post was mentioned on Twitter by Francisco Calvello. Francisco Calvello said: La imagen es todo: subsidios y marketing estatal. Nuevo blog post. http://bit.ly/diTKzK [...]