// estás leyendo...

Especiales

Los otros mundiales: el poder social del fútbol

La pelota, vieja, gastada, de esas que ya sólo soportan la caricia de una suela que la trate con cariño, rueda a lo largo y ancho de la cancha dando sus últimos saltos de alegría. Ellos, jóvenes y no tanto, que guardan en su retina historias que los marcaron a fuego, corren maravillados persiguiendo su encanto interminable. Desde víctimas de exclusión social hasta emigrantes, cuando el balón empieza a rodar nada de eso importa. En Argentina o en España, la identidad es la misma y todo confluye en una potente herramienta unificadora: el fútbol. *

Hecho Club Social y la Copa mundial de los sin techo
“Están fuera de la sociedad, lejos de las normas, por motivos que, a veces, pueden ser responsabilidad de ellos o no. Todos son seres humanos. En cuanto encuentran una oportunidad, y un adecuado programa de seguimiento, la mayoría sale adelante”, afirma Sergio Rotman, manager de Hecho Club Social, una ONG que utiliza el fútbol como integrador social y organiza la participación del equipo argentino en la Homeless World Cup, el Mundial de los sin techo. Además, Rotman es tesorero y socio fundador de la revista Hecho en Buenos Aires, publicación que nació en el 2000 para brindar una oportunidad de inserción laboral a personas en situación de calle.

MILAN 2009. El equipo argentino, representado por Hecho Club Social, en el último mundial.

Hace casi 10 años * la revista comenzó el taller de fútbol como uno más de sus servicios, donde prioriza la responsabilidad y compromiso antes que el talento con la pelota. “Al comienzo fue algo recreativo, hasta que dentro de la red de publicaciones de la calle surgió el proyecto de organizar un Mundial de fútbol para personas ’sin techo’ y vincular a todos los vendedores de estas revistas alrededor del mundo”, recuerda Rotman, también entrenador del equipo. Desde que existe la actividad, y principalmente desde que Argentina participa en mundiales –2004-, la mayoría de los 40 jugadores que viajaron a la competencia mundial abandonaron la vida a la intemperie. Gran parte trabaja o estudia, y algunos realizan ambas actividades. Además, volvieron con sus familias o formaron nuevas, motivados por el trabajo social focalizado gracias al impulso generado por la pelota, protagonista principal que fomenta compromiso y voluntad, además de ayudar a controlar adicciones y situaciones delictivas.

Símbolo de integración, el proyecto incluye a argentinos y extranjeros del mismo modo: en el último mundial dos refugiados africanos vistieron la celeste y blanca. Por otra parte, muchos de los reinsertados sociales colaboran con los que recién inician el camino de vuelta. Tal es el caso de Rubén (desde la organización, por decisión unánime de sus participantes, evitan informar sus apellidos), de 48 años y capitán argentino en los primeros dos mundiales, quien participa y colabora: “Es importante tomar conciencia del proyecto para mejorar la calidad de vida con desafío y disciplina, fortaleciendo el trabajo en equipo en una sociedad dividida. Se apuesta al fútbol como punto de encuentro e integración”. Al ex capitán se suma Rotman, quien lo señala como uno de los baluartes: “Orgullosamente podemos decir que recuperó su trabajo como pintor de obra y tiene gran reconocimiento de la empresa donde trabaja. Esto demuestra que quienes a veces pasan un mal momento no son inservibles”.

PLANTEL. En el aeropuerto, antes de partir a Milán.

Aunque las realidades pueden resultar diferentes, en distintos países existen situaciones similares que comenzaron a cambiar gracias al deporte más popular del mundo conjugado con el trabajo social. Todo empezó en 2001, cuando en Ciudad del Cabo, Sudáfrica, se realizó la conferencia anual de la Red Internacional de Publicaciones de la Calle (INSP, por su sigla en inglés) entidad que nuclea a más de 100 revistas similares en 38 países. Allí surgió lo que luego se conocería anualmente como Homeless World Cup. El campeonato, que se jugó en julio de 2003 en Graz, Austria, sería el primer paso de una revolución deportiva y social: compitieron 18 países y hubo más de 20.000 espectadores. Finalmente, el equipo austríaco fue el campeón y el resultado social, alentador: de los 141 participantes, 38 consiguieron trabajos estables luego del torneo. El principal objetivo estaba cumplido. En los años subsiguientes se inscribiría una mayor cantidad de países participantes: en 2004, en Gotemburgo, Suecia, llegó a 29. En 2005, en Edimburgo, Escocia, la reunión convocó a 32 y 250 jugadores. Allí, el 77% de los participantes lograron reinsertarse. Por otra parte, en Sudáfrica 2006 y en Dinamarca 2007, compitieron 48 países y 496 jugadores, similar a lo sucedido en Melbourne 2008 y Milán 2009. En cuanto a lo deportivo, en la última competencia la Selección argentina finalizó 26º, aunque eso fue lo menos importante. El verdadero resultado, el social, se cumplió con creces.

En 2010, el Mundial será en Brasil, mientras en la Argentina, Hecho Club Social, con el apoyo de la Secretaría de Deporte –que colabora desde 2007-, intentará concretar una liga en Buenos Aires y el resto del país para conformar una verdadera selección federal.

El Mundial de los inmigrantes

MUNDIALITO. Argentina finalizó 2º en la última edición.

Empujados por la pobreza, problemas políticos o tan sólo en busca de nuevos horizontes, viven en Madrid, España, más de 1.100.000 extranjeros. Africanos, latinos y europeos del este, entre otros, llegaron para quedarse en la capital española. En la última década, el país ibérico recibió más de 5.500.000 inmigrantes. A raíz de ello, y de la importancia laboral que representan, la Comunidad de Madrid comenzó en 2003 a organizar el Mundialito de la inmigración, un campeonato de fútbol para extranjeros con el objetivo de que los nuevos habitantes de la ciudad paliaran el desarraigo y se promueva la tolerancia entre ellos y los madrileños. Qué mejor idea, entonces, que hacer rodar una pelota. “Es de suma importancia social. Hemos comenzado con 12 naciones y alcanzamos las 28 en la última edición”, señalan desde el Consejo del Deporte madrileño, responsable del torneo. Además de fútbol, se realizan actividades culturales en la inauguración y la final. La Selección argentina, integrada por trabajadores residentes en Madrid y algunos futbolistas del ascenso español, retornó a la competencia este año luego de un 2008 ausente por sanción debido a incidentes ocurridos en 2007, ante Brasil, y rozó el título. Ante 5000 espectadores, cayó en la final ante Nigeria, bicampeón 2004 y 2008, por 1 a 0. Aunque no todas son buenas para todos los inmigrantes. En lo que va del año * más de 750 argentinos, y otros tantos latinos, fueron rechazados en los aeropuertos españoles y esto aún continúa. De todas formas, a raíz de las quejas argentinas, la situación podría cambiar en breve: el gobierno español le propondría al argentino firmar un protocolo que evitaría las deportaciones injustificadas.

FESTEJO. A pesar de que cayeron en la final ante Nigeria, la Argentina cosechó una buena actuación.

Aunque la crisis económica internacional estuvo a punto de suspenderlo todo, el fútbol resistió la turbulencia y apunta sus cañones a 2010. Será entonces cuando, en tierra ibérica, otra Selección argentina encenderá su ilusión para intentar alcanzar la misma meta que la que competirá en Sudáfrica, aunque las luces de las cámaras apunten para otro lado.

* Publicado en la última edición de 2009 de LA FINAL (20-11-09)

Comentarios

2 comentarios para “Los otros mundiales: el poder social del fútbol”

  1. [...] This post was mentioned on Twitter by Francisco Calvello. Francisco Calvello said: Los otros mundiales: el poder social del fútbol. Nuevo post. http://bit.ly/bLUBP2 [...]

    Publicado por Tweets that mention Francisco Calvello | Los otros mundiales: el poder social del fútbol -- Topsy.com | Abril 10, 2010, 12:31 am
  2. argentina pierde contra alemaña.

    uruguay pasa a semi finales.

    Publicado por ignacio | Julio 3, 2010, 1:08 pm

Dejar comentario

Login with Facebook:

Twitter Users
Enter your personal information in the form or sign in with your Twitter account by clicking the button below.

Twitter

Follow francalvello on Twitter

Archivo