Tiros al aire, decenas de personas corriendo, heridos y piñas por todos lados. A simple vista, la imagen podría tratarse de una grave protesta social. Pero no, no pasó nada en las calles, sino en una cancha con varios argentinos en Trinidad y Tobago. El 18 de abril, River Plate de Puerto Rico, filial oficial del Millonario original, jugaba una de las fases previas de ingreso a la Liga de Campeones de la CONCACAF ante el San Juan Jabloteh local, dirigido por el inglés Terry Fenwick (sí, uno de los que intentó sin éxito bajar a Diego en el 86 antes de que gritara el mejor gol de la historia de los Mundiales), pero terminó con varios de sus integrantes en el hospital y el preparador físico con la oreja izquierda destruída y operado de urgencia.
“Fue una batalla campal, pero lo de los árbitros fue vergonzoso. Dio asco.” El que reclama indignado vía telefónica es Juan Manuel Sara, refuerzo exclusivo en el ataque del club boricua para el torneo y ex compañero de Claudio Caniggia en el Dundee escocés. Aunque nada fue más grave que lo sucedido en la cancha, las sospechas de que algo extraño pasaba nacieron desde el mismo momento en que el equipo puertorriqueño llegó al país de Jack Warner, presidente de CONCACAF y vice poderoso del mundo FIFA, para disputar la segunda fase de la clasificación en un triangular ante los locales y el Alpha United, de Guyana. Después de tener problemas con Migraciones, les exigieron que mostraran un billete de retorno que no tenían impreso porque se trataba de tickets electrónicos, se les sumaron inconvenientes con el hotel y la comida: picante en los platos, falta de agua caliente y la lista sigue. Y es que antes de que saltara la térmica del partido ante el Jabloteh, en el último campeón puertorriqueño ya estaban molestos porque sorpresivamente les modificaron el horario y el campo de juego, preestablecidos antes de comenzar el campeonato. “Después del primer encuentro (1-1 frente al Alpha United) nos enviaron una carta firmada por el secretario general de la Caribbean Football Union (CFU), Neville Ferguson, diciendo que la final se jugaría en el mismo estadio, el Marvin Lee. Pero, al otro día, llegó otra indicando que se movía al Larry Gomes, un potrero que ni siquiera tenía las líneas pintadas, a las cuatro de la tarde y con treinta grados. Reclamamos, pero la respuesta de la CFU fue: ‘si no quieren, no jueguen’”, explica el presidente Steven Alvarez, que al igual que el ex Argentinos y actual DT, Fabián Zermatten, se quejó, además, al saber que el grupo arbitral del match estaría formado por dos jamaiquinos y tres… trinitenses. “Hubo cosas muy extrañas. En el entretiempo, en plena charla técnica, el cuarto árbitro entró riéndose a nuestro vestuario. No dijo nada y se fue”, dice un sorprendido Zermatten. Pero eso no quedó ahí. En pleno partido, a los locales se les empezó a ir la pierna y las manos más de una vez y River reaccionó. La ficha del partido cerró con tres expulsados en el millonario boricua, sólo uno en el Jabloteh y un 1-0 a favor de los trinitenses.
¿La guerra del final? “Todo arrancó con cargadas y unos empujones, hasta que apareció alguien de ellos y pegó una piña desde atrás. Al rato, empezaron a caer piedras desde la tribuna y hubo tiros al aire”, grafica Sara, que anotó 4 goles en igual cantidad de partidos con River. Caos total. El presi Alvarez agrega: “Fueron 40 minutos de batalla, hasta que llegó la policía con ametralladoras. Antes de eso, había sólo cuatro guardias privados: ¡se trataba de una competición oficial internacional de FIFA!”. La calma llegó cuando aparecieron las fuerzas de seguridad, aunque River tuvo que abandonar el estadio con un micro que los levantó directamente en el campo de juego. En medio del descontrol, la peor parte se la llevó el PF argentino Facundo Carrizo (“el 6 del Jabloteh le robó el bastón a una de las guardias y me pegó desde atrás”), que tuvo que ser sometido de urgencia a una cirugía estética porque le partieron la oreja con una cachiporra. Para peor, todavía puede necesitar nuevas operaciones. No fue el único que terminó en el hospital. Los jugadores Alejandro Russo y Jorge González sufrieron una fisura en el brazo derecho y varios puntos en uno de sus ojos, respectivamente.
Por el lado del Jabloteh, el entrenador inglés Fenwick puso su filosa lengua, la misma que hace tiempo había dicho que no le daría la mano a Maradona si lo volviera a ver, y elevó aún más el tono de la discusión. No sólo acusó que River “no debe buscar más culpables que ellos mismos” sino que indicó de manera despectiva que lo sucedido “fue una falta de profesionalismo e indisciplina: razgos típicos de América Latina”. Aunque, rápido, después aclaró que nunca había visto nada igual en su carrera. ¿Cuál era el teléfono del INADI?
Mientras tanto, desde la dirigencia de River, elevaron una queja a la Confederación para que el partido se juegue nuevamente en cancha neutral, que aún espera respuesta. Y aunque no tienen muchas esperanzas de una resolución favorable, la máxima autoridad del millonario boricua cree que el mandamás Jack Warner “es el responsable de lo sucedido, porque es el presidente de la CONCACAF y de la CFU”. Warner, que cumple su quinto mandato consecutivo, tiene gran poderío en la región, está sospechado de corrupción y fue acusado por una comisión ética de la FIFA de haber ganado alrededor de un millón de dólares vendiendo paquetes turísticos para el Mundial de Alemania 2006 a través de su agencia de viajes. Llamativo historial para uno de los hombres de confianza de Joseph Blatter.








NO TENGO PALABRAS, ME HE QUEDADO COMPLETAMENTE CON LA BOCA ABIERTA, CON LO QUE VI, VERDADERAMENTE LO QUE AHI SUCEDIO FUE UN VERDADERO ABUSO CONTRA MIS MUCHACHOS DE RIVER PUERTO RICO, LA INJUSTICIA FUE LA CAUSANTE DE ESTO Y LA INJUSTICIA SE LLAMA JABLOTECH, NUNCA LOS MUCHACHOS DE RIVER HABIAN TENIDO QUE PASAR POR ESTO, QUE SE HAGA JUSTICIA, ESTO NO PUEDE SER PERMITIDO, EL ESTADIO ES UN ASCO VERDADERO, LOS JUGADORES DE JABLOTECH SE VE CLARAMENTE EL SALVAJISMO CON EL QUE JUEGAN, AGOLPIANDO TODO EL TIEMPO A LOS DE RIVER, ABUSADORES TODOS!! ESTAMOS CON RIVER AL 100% Y LOS APOYAMOS, ESPERAMOS EN DIOS QUE SE HAGA JUSTICIA Y ESTO NO VUELVA A SUCEDER!
JUDITH
ROQUE (EL ELECTRICO)
ANGELA Y CARMEN